Domingo: “Las fundaciones deben ser eficaces y generar valor social”

11.07.2022. Julio Domingo Souto, director general de Fundación MAPFRE, considera que las fundaciones nacidas de empresas familiares “generan valor, legado y son muy útiles, pero deben ser eficaces; si no, es preferible colaborar con otras fundaciones u ONG ya existentes”. Domingo protagonizó en Santiago de Compostela un encuentro con el Club de Consejeras de la Asociación Gallega de la Empresa Familiar (Agef).

¿Debería una empresa familiar constituir una fundación para canalizar su acción social?, era la pregunta clave a debatir en el coloquio organizado por Agef y titulado Como construir el legado de la familia empresaria: el papel de las fundaciones.

El director general de Fundación MAPFRE afrontó con claridad el dilema de muchas empresas de si es conveniente o no crear una fundación. “Las fundaciones de empresas familiares aportan un gran legado”, afirmó Domingo. “Pero no siempre es necesario crear una fundación, ha de primar la eficacia y la eficiencia, y a veces es preferible colaborar con fundaciones u ONG que ya están funcionando bien para canalizar esa solidaridad”, señaló el directivo.

Julio Domingo Souto resaltó que España no cuenta con suficientes incentivos a la filantropía y mecenazgo que animen a las empresas a colaborar con fundaciones, como sí sucede en otros países. Durante el coloquio se abordaron las diferencias entre la responsabilidad social de las empresas y las fundaciones. Domingo explicó que todas las empresas tienen una responsabilidad social de cara a sus grupos de interés: empleados, clientes, proveedores y sociedad en general. “La empresa tiene que aportar riqueza social y ética, no solo económica”, argumentó el director general de Fundación MAPFRE. “Constituir una fundación es un acto de generosidad con la sociedad, pero no exime a la empresa de su compromiso con la RSC”.

El invitado del Club de Consejeras expuso que las fundaciones son organizaciones totalmente voluntarias sin ánimo de lucro que, por iniciativa de sus creadores, tienen afectado de modo duradero su patrimonio a la realización de fines de interés general.

Fundaciones comunitarias

Como ejemplo de cómo una empresa familiar podría revertir en el territorio, el ponente introdujo las llamadas fundaciones comunitarias, todavía con poca tradición en España. Su fin es fortalecer y articular la comunidad en la que trabajan -localidades, comarcas, pequeñas ciudades o barrios- canalizando recursos y competencias para la resolución de necesidades e iniciativas de interés común a dicha comunidad. Explicó que sería una manera de encauzar las aportaciones de una pequeña o mediana empresa, ya que realizan un trabajo muy efectivo y pegado al terreno.

Según Domingo, que también es miembro de la Junta Directiva de la Asociación Española de Fundaciones, no se difunde suficientemente la labor y las actividades que realizan las fundaciones. Por eso se dice que “se entendería mejor su impacto en la sociedad si pararan durante un año su actividad, porque entonces se vería más claramente su aportación real”. El director general de Fundación MAPFRE concluyó su intervención con un convencimiento fruto de su experiencia: “La solidaridad tiene recompensa, aunque no se vea inmediatamente en la cuenta de resultados, genera una entidad mejor y más humana”.